Monismo emergentista

Los monismos emergentistas
El segundo tipo de monismo materialista es el emergentista. Al igual que los reduccionistas, el monismo emergentista niega la existencia de la mente como realidad inmaterial e independiente del cuerpo o del cerebro. También coinciden en que los procesos mentales son procesos resultantes de nuestro sistema nervioso central.

Pero la diferencia con respecto al monismo reduccionista es que los emergentistas mantienen que la complejidad de los procesos mentales no se pueden explicar sin más reduciéndolos a sus reacciones físico-químicas. Se trata de sostener que la mente es como una totalidad sistémica que no equivale a sus elementos simples (el todo es mayor que la suma de sus partes). La suma de estos elementos conforma una estructura compleja que los sobrepasa, alcanzando un funcionamiento peculiar que si queremos comprender no podemos reducir a las propiedades de sus elementos individuales. Eso es lo que se entiende por emergencia: dicha totalidad sistémica compleja que es la mente alcanza, ha logrado la emergencia o nacimiento de cualidades y funciones nuevas que no están presentes en las neuronas que lo componen. Los contactos sinápticos son la base del funcionamiento cerebral, pero este funcionamiiento y los procesos mentales que produce no se pueden reducir a tales contactos. El cerebro humano no es una simple máquina o computadora, es mucho más complejo.


Mario Bunge (Buenos Aires, 21 de septiembre de 1919). Físico, filósofo y epistemólogo argentino, además de humanista. Es reconocido también por expresar públicamente su postura contraria a las pseudociencias. Es uno de defensores actuales del monismo emergentista

El monismo emergentista es monista por reducirlo todo a la materia pero viene a sostener que la compleja evolución de la materia ha hecho posible la emergencia de estratos de realidad como la mente humana que no podemos explicar, ni reducir a los niveles o estratos inferiores. El nivel físicoquímico primario es superado por la emergencia de lo biológico, con sus propias características, y éste por la emergencia de lo psíquico, con sus nuevas características. En cada nivel superior emergen o surgen nuevas características. 

Lo psíquico supone la emergencia final de los estratos o niveles anteriores. También los animales poseen un psiquismo aunque menos complejo. En ningún caso se trata de una realidad distinta sino, volvamos a decirlo, de la emergencia de un mayor nivel de complejidad que antes caracterizaba a lo biológico o a lo físicoquímico. 

Los pasos de esta evolución serían: la materia inerte de carácter físicoquímico, lo biológico (seres vivos), el sistema nervioso y su coronación cerebral que da paso a lo mental.